Capítulo 17 segunda parte.



- Creo, que deberías saber bien de lo que eres capaz.

-¡Y dale al borrico!-Dije incrédula.

Me levanté enfadada aún por no conseguir nada de lo que me proponía. Eché a andar divisando a lo lejos Harmer.

Desde unos metros más atrás oía los pasos rápidos de Duque y sus manos sacudiéndose sus tejanos.

-¡Yanet, espera!-Corrió hacia a mi.

Me giré indignada con el ceño fruncido, los brazos en jarras y dando golpecitos en el suelo con un pie.

-Si no me quieres crees, déjame demostrártelo. Te he visto Yanet, te he visto en mis visiones.- Duque se echó las manos a la cabeza.- Sé que es una locura, pero es posible. Dame tiempo y te enseñaré todo este mundo, tan solo tienes que confiar en mi.

Todo me parecía un bucle, de la confianza a la desconfianza y vuelta a empezar. Tanto pensar para que vuelva a caer en su trampa y sin miramientos, ni una pizca de duda. Su semblante parecía tan inocente como el de un niño de seis años. A veces, me parecía atisbar una doble personalidad, como si dentro de él se estuviera debatiendo continuamente.

Llevaba tres minutos cogida de la mano de Duque sin apenas emitir sonido. Me estaba arrastrando colina abajo, a través del patio de Harmer y me sentó en un sillón raído de piel. Me encontraba en una sala que jamás había visto hasta ahora.

Duque sostiene una libretita de espirales que me sorprende verla entre tantos artefactos antiguos. La sala estaba llena de cacharros a cuál más viejo; Una brújula, un reloj de cuco, una esfera terráquea, mapas y mapas pegados por las paredes de una tierra jamás vista.

Me alzo para contemplarlo mejor. Un viejo ventanal casi opaco debido al polvo se alza en la pared frente a mi. El sol que entra hace que las motas de polvo se reflejen ensayando una danza que se salía de los límites de la gravedad. Un lampadario en forma de telaraña colgando que servía tan sólo para adornar.

Duque se sienta en un escritorio de madera que cruje al ejercer su peso. Cruza su pierna en la otra a la altura del tobillo y mueve el pie de ésta rítmicamente. Muerde el extremo de una pluma mirando con desconfianza la libretita.

-¿Y bien?-Digo dejándome caer en un brazo del sillón.- ¿Qué hacemos aquí?, nunca había visto esta sala.

-Es mi preferida.-Dice sin apartar la vista del cuaderno.-Te cuento lo que vamos ha hacer.- Se pone de pie y corre hacia un mapa del que quita una chincheta. Garabatea algo en la libreta y lo cuelga en el único sitio libre de la pared.-Esta eres tú.- Dice señalando un boceto de una mujer como los de los aseos de Mc Donnal’s. Sonrío.-Y este...-Dice concentrado en su libreta.- Soy yo.-Me enseña el cuaderno con su silueta.

-Qué hombre más atractivo.-Me río de su dibujo.

-Ya lo sé, tengo complejo de Picaso, ¡Para de reírte!- Pega en la pared el dibujo junto al mío.

-Mi teoría es esta; Si mis Ilusions no me engañan, juntos podemos desarrollar una especie de círculo mágico a nuestro gusto. Podemos elegir una escena a la carta para visualizar. Esto se debe a que tu Don es un proceso más complicado de lo que pensaba.- Hace un circulo en un folio y lo pega en medio de nosotros.- Es como el mío, exactamente el mismo caso. Hay muy pocas personas que tengan tanta energía concentrada, somos una especie de par.

-Tranquilo musculitos, no hables tan rápido que me mareas. ¿Quieres decir que juntos podemos descubrir el lugar dónde se esconde el libro?

-No estoy seguro, pero la concentración de materia mágica aumentaría y las visiones serian más claras y a lo largo del tiempo podemos desarrollar la capacidad de abrir un círculo en cualquier etapa histórica, sin influenciar en ella.

-Pero, si no sabemos dónde está el libro, ¿de qué nos sirve abrir un círculo en el tiempo?- Digo encogiéndome de hombros.

-Cierto, pero tu don nos puede guiar.

-¿Ahora soy un navegador?

-No me entiendes Yanet, puedes concentrarte en un ente sea mortal o no.- Duque rompe el papel donde estaba dibujado un círculo a la mitad.-Tan sólo funcionará si estamos juntos.-Continua ampliando el espacio entre nuestros dibujos.- Podemos acumular materia y tu don nos permitirá elegir el objetivo.

-Todo esto si estas en lo cierto, ¿Verdad? –Asiente.

-Sé que es cierto Yanet, he tenido una visón y tú misma me lo confirmabas.

-¿yo?

-Sí tú,-Me dice acercándose. Sin querer tropiezo con el sillón y caigo de culo en él. Duque me rodea apoyando sus brazos cada uno en un brazo de este.- ¿Me creerías si te dijese que confío en ti? Porque eso es lo que he hecho, confiar en ti.

-¿En qué sentido?- Estaba tan cerca que podía reescuchar sus palabras haciendo eco en su paladar. Podía verificar que sus ojos eran esmeraldas y que sus mechones de pelo castaño caían sobre las cejas.

-En mi visión, confié en ti cuando me dijiste que era cierto. Ahora dime, ¿quién es el que confía en quién?- Parecía casi una amenaza si no llegase a ser por el tono sereno. Torcí la cara para evitar sus escalofriantes ojos pálidos.

-¿Por qué no le explicas tu teoría a los demás?, quiero decir, mi teoría.-Dije mirando a los dibujos pegados en la pared.

-Eso es lo que haré e inmediatamente le pediré a Lacrias una habitación en Harmer. Debes comprender que cuanto más tiempo juntos, más materia acumularemos.-Dijo apartándose.

-Joder...¿Me ves cara de chicle? Porque yo a ti sí.-Digo señalándome con el índice.

-No me irás a negar que no es un privilegio estar en la misma casa con un Duque.-Dice exagerando su ego. Hago como que me lo pienso varios segundos.

-Es un marrón, tendré que aguantar tus costumbres señoriales,¿te tendré que hacer de chacha?

-Puede.- Alza una ceja.

-Sí, ¿Y qué más; Limpiarte el culo cuando cagas?- sonrío burlona.

-Tal vez.

-¡Pues te lo limpiaré con hiedras venenosas para que te salga un sarpullido!- Le espeto en la cara.

-Qué perversa, tienes una mente muy macabra.- Dice mientras abre la puerta y me deja salir antes que él.

Caminamos hacia el comedor en silencio, aviso a Nausicaa y esta avisa a Alex; Hoy tendremos otra asamblea.

Nausi había dormido hasta ahora y no se si conseguí descifrar en su cara algo nuevo, quizás el miedo a sentirse fea recién levantada. Aunque eso sabía que no era verdad. Había observado dormir a Nausi toda mi vida, incluso de pequeñas, mi insomnio se debía a historias de terror que mi amiga me contaba. Tal vez, la única más parecida a la bruja de los cuentos era ella.

Me miró desde el otro lado de la gran mesa rectangular. Todos vestían una cara seria como a sabiendas de que lo que iban a presenciar no era tan solo que otra verdad parcial. Así, todos con las manos apoyadas en la mesa, parecíamos los caballeros de la tabla redonda, tan solo que esta era rectangular.

-¡Quiero una explicación! ¡¿Por qué me habéis despertado?!-Dijo Nausi golpeando la mesa con los dos puntos.

-Pero si es casi medio día.- Le contesto.

-Siento que tu memoria te falle,-Se cruza de brazos cerrando levemente los ojos.- pero ayer noche tuve que despertarme para ver como vomitabas.

-Eh... sí, eso es verdad, pero yo tampoco lo pasé muy bien anoche.

-Nadie lo pasó bien anoche.-Dice tranquilizándonos Lacrias.

Duque se aclaró la garganta.

-Lacrias, estuve pensando en quedarme unos días por aquí.

-Define “unos días”.-Dijo con su voz melodiosa.

-Tal vez, a Yanet le venga bien un profesor que la introduzca en este lugar. De los demás también me puedo ocupar yo.

-Lo dices como si fuéramos escoria.- Espeta Alex algo molesto.

-Mi prioridad es acompañar a Yanet durante la Transición. Luego,-Fulmina con la mirada a Alex.- me ocuparé de enseñar al mocoso.

-¿A quién la has dicho mocoso Duque de pacotilla?-Se levanta lleno de ira Alex. Las patas de la silla se arrastran emitiendo un estridente sonido.

-Cálmate Alex.-Dice Lacrias.- Escucharemos lo que dice Duque y si tiene unos buenos motivos cederé, es mi casa recuerda.- Alex vuelve a su sitio de mala gana.

Nausi estaba a mi lado con la cara pegada a la mesa y roncando.

-¡Nausicaa, la baba!- Le doy un cogotazo. Se revuelve la melena cuando alza la cabeza dejando ver sus maravillosos ojos gatunos y su perfecta tez pálida.

-Esta Dríade...siempre sumida en su mundo...-Replica Lacrias.

-¡Quiero dormir!-Finge un llanto.

-Cuanto antes terminemos antes podrás marcharte si tanto lo deseas.

-Pues adelante; que comience la función.

-Como estaba diciendo antes de que interrumpiera Nausi con un ronquido, hace un par de días que estoy estudiando la posibilidad de abrir círculos en el tiempo y en el espacio.- Todos los presentes dejaron de prestar la atención en cosas menos importantes y abrieron la boca.

-Venga, hazle tu boceto instructivo.-Le digo.

-Yanet, posee gran cantidad de Materia mágica acumulada pero no le saca beneficio ya que está en la fase de transición y ésta no le permite adaptarse del todo para ver las visiones con claridad.- Me mira pidiéndome ayuda.

-Duque tuvo una visión donde yo misma le confirmaba que la teoría es certera. Si esto es posible, gracias a la materia mágica que podemos acumular, podremos rastrear el libro. Es más, podremos abrir círculos en cualquier parte, eso sí, sin interferir en la historia y el Orden de las cosas.

-No lo veo muy claro.- Contrae la cara Lacrias, cosa, que me hace bufar de la risa ya que su piel está tan tensa que jamás podría arrugarse.- Pero si estáis tan convencidos como parecéis...

-Convencidísimos.- Decimos a la vez.

-Si con esto no peligramos la vida de Yanet...

-Por ahora no parece haber inconvenientes. Más tarde nos abstendremos a las consecuencias.-Dice Duque.

-Entonces-Lacrias alza sus pies descalzos y los apoya sobre la mesa cruzando uno encima de otro y balanceándose en las patas traseras de la silla.- Acordado, Duque se quedará aquí hasta que encontremos el libro. Eso sí... quiero un comportamiento profesional, nada de niñerías.

-Por supuesto, ¡gracias Lacrias!-Corro a abrazar su cabeza y cuando estoy estrangulándole como una serpiente sus pies se alzan de la mesa y la silla resbala hacia atrás inmersa en un terrible crujido.

-Ah...-Dice Lacrias.

Me tapo la boca con la mano mirando desde arriba la cara descompuesta de Lacrias que se sitúa entre mis pies. Tiene las piernas hacia arriba y la espalda incrustada en el respaldo de la silla.

-Pe...Perdón, ¿Es...Estás bien?-Detrás todo el mundo se ríe a carcajadas y cuando alzo la vista es cuando no puedo aguantarme más y me doble por la mitad cayéndome al suelo de la risa.

-Cuando dije lo de niñerías...Me...me refería a cosas como estás.-Dice Lacrias aún aturdido por el golpe.

Después de mi ataque de risas le ofrecí ayuda y le pedí tantas veces perdón que acabé cansándole. Lacrias se colocó una bolsa de hielo en la frente.

Tras comprobar que no había perdido su capacidad por parecer impasible y apreciar de nuevo su cara neutra corrí hacia mi dormitorio.

Necesitaba descansar.

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Artikel Capítulo 17 segunda parte. ini dipublish oleh Carla pada hari sábado, 19 de mayo de 2012. Semoga artikel ini dapat bermanfaat.Terimakasih atas kunjungan Anda silahkan tinggalkan komentar.sudah ada 1comentarios: di postingan Capítulo 17 segunda parte.
 
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1 comentarios:

  1. ¡La frase! ---> ¿quién es el que confía en quién? desde que la vi en una de las fotos de tuenti me encantó *__________________* Me gusta mucho Duque :$ y el "enfrentamiento" entre Duque y Alex me encanta jajaja. Estoy deseando el próximo capítulo para ver qué sucede, Duque y Yenet unidos para encontrar el libro ò.ó ¡GENIAL!

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